Por alguna razón he notado que nuestros padres (los mios y los de algún otro quizá) usan/usaban nuestros dos nombres para preceder un regaño o una llamada de atención, por supuesto, nuestros nombres no vienen solos, sino que los acompaña un tono de voz con sobrada autoridad que nos dejaba pendiente de lo que venia [...]



